2019 Entrevista
Gina Saldaña: el teatro es su vida
Periódico "El Despertador"
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Residente de Cancún desde hace 28 años, ha logrado cumplir sus sueños
sobre los escenarios como creadora, directora e intérprete, además de forjadora
de nuevos talentos; desde hace una década mantiene con gran entusiasmo su
bastión en el teatro del hotel Xbalamqué y asegura que aún tiene muchas cosas
por hacer
Por José Pinto Casarrubias
Bailarina, actriz, directora de teatro y escritora, Gina Saldaña Alba es
originaria de la Ciudad de México, tuvo una infancia muy interesante y feliz
pues creció en una de las zonas más emblemáticas, la Unidad Independencia,
donde se enamoró del teatro. Estudió danza, teatro y trabajo social. Se le
abrieron muchas puertas y otras más se le cerraron, pero jamás ha dejado que
eso le impida realizar sus sueños y crecer profesionalmente haciendo lo que más
le gusta. Uno de sus monólogos favoritos es “El Currículum”, que adaptó a sus
vivencias, siempre dramatizando, aunque reconoce que la comedia es lo suyo y se
dio de casualidad, pues en sus inicios como actriz le tocó un papel muy serio,
pero a la hora buena le pasó de todo y la gente se moría de la risa, entonces
entendió que lo suyo sería la comedia y cuando adaptó ese monólogo se divirtió
mucho, pues era una burla a ella misma. Lo que le gusta escribir es comedia y
teatro social, siempre con un mensaje.
Vive en Cancún desde hace 28 años, ha sido formadora de talentos y se
considera una mujer feliz.
“En mi familia no hay actores ni bailarines, yo fui la única, tuve una
niñez preciosa, viví en un lugar que era un experimento social que hizo Adolfo
López Mateos que se llama la Unidad Independencia, fue un lugar experimental
bellísimo. En aquella época estaba fuera de la Ciudad de México, teníamos de
todo y además era gratuito, teníamos hospitales albercas, zoológico, ríos,
bosques, teatros, mucha cultura. Desde pequeña me dio por querer aprender a
bailar ballet y desde los siete años empecé a estudiar, mis papás no me dejaban
al principio, ya después los convencí.
“Comencé a estudiar baile con una excelente profesora, de las mejores
maestras que he tenido en toda mi vida y ahí estuve con ella hasta los 26 años,
me llevó a tomar clases a Bellas Artes de ballet clásico pero no me gustó,
luego tomé clases de jazz, empecé a impartir clases a los 15 años, seguí
estudiando”.
Una lesión en la columna casi la deja sin bailar
Sin embargo, sufrió una lesión en la columna y tuvo que dejar de bailar porque
el doctor se lo prohibió.
“Me quería morir porque quería ser bailarina, tenía 16 años y no sabía
qué hacer con mi vida y si bien alternaba mis estudios en la escuela, la verdad
no le echaba muchas ganas y también lo combinaba con la natación. Luego entré
al CCH (Colegio de Ciencias y Humanidades), dejé de bailar como dos años, pero
decidí regresar con mi maestra, me iba a escondidas y después tuve que escoger
una carrera. Decidí estudiar teatro, en ese momento no me apasionaba, pero me
gustaba porque donde vivía había muchísimas obras de teatro. La obra que me
marcó fue La Celestina. Yo hice una obra de teatro a los nueve años, pero con
danza (Jesucristo Superestrella); iba cada ocho días al teatro, teníamos el
mejor teatro y por eso me decidí.
“En el CCH teníamos pase automático a la universidad y pedí teatro para
estar en la Facultad de Filosofía y Letras, pero me mandaron a Trabajo Social,
nada que ver, me dijeron que me cambiarían, pero nunca pasó así que continué la
carrera hasta terminarla, pero había un grupo de teatro y ahí estudiaba y por
mi cuenta en otros lugares, también creación escénica, creación literaria”.
Más tarde comenzó como extra en películas y programas de televisión,
pues tenía cerca el Canal 8, empezó a trabajar y le gustó, seguía bailando pero
ya menos, tuvo que laborar también como trabajadora social en el Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Centro Médico Nacional, trabajaba en
las noches para poder estudiar teatro e ir a sus clases de jazz y recuerda que
casi no dormía.
Le llegó la oportunidad en el IMSS de cambiar de rama a teatro y ahí
comenzó en la delegación de la zona sur como jefa de Cultura y Promoción en
1988; estaba muy contenta porque pretendía hacer muchas cosas a favor del
teatro, pero se encontró con situaciones irregulares que no le gustaron, a
pesar de que económicamente le iba muy bien.
Decide radicar en Cancún
“Pero no estaba en el escenario y no podía hacer lo que yo quería con el
teatro, y no me gustó. Luego dejé la carrera de teatro en el sexto semestre
porque me enamoré y me mudé a Canadá, pedí un año de permiso en el trabajo y me
fui, pensaba quedarme allí, pero no resultó como pensaba y regresé a México,
pero ya no estaba a gusto. Yo quería seguir haciendo teatro y fue cuando decidí
venirme a Cancún en 1991, ya lo conocía por una de mis hermanas que vive aquí,
yo venía de vacaciones y me gustaba, veía que no había teatro ni jazz y dije
¡aquí voy a abrir mi escuela, aquí la voy a hacer!
“Llegué muy emocionada, al principio ni podía hacer nada, empecé a tomar
clases de contemporáneo en el Patronato por los Jóvenes, lo que era antes el
actual Instituto de Cultura, el profesor vio que era muy experimentada y me
pidió que diera clases con él, después me invitó a trabajar con él en el
Caribbean Carnaval como bailarina y aunque al principio no me querían mucho
porque no era güera ni alta, me aceptaron porque el coreógrafo dijo ‘si no va
ella yo no entro’, y a los dos meses ya era la primera bailarina y estaba muy
contenta.
“Ahí estuve dos años, también daba clases de teatro y de jazz y después
llegaron representantes del parque temático México Mágico, un año antes de que
lo abrieran, viendo lugares y buscando artistas, y me ofrecieron entrar no como
actriz sino como primera bailarina; después fui coreógrafa de otro show, empecé
en cabaret; luego me pasaron a la ‘taberna pirata’ como coordinadora, pero
decidí regresar a la Ciudad de México porque me llamaron para un buen trabajo
que yo quería, pero cuando llegué ya se habían cerrado las plazas. Regresé a
Cancún y a México Mágico, pero el día que iba a estrenar, el parque cerró sus
puertas y muchos nos quedamos sin trabajo”.
En 1995 abrió su compañía Teatro Independiente, se hizo el primer
Concurso Estatal y Regional de Monólogos y Unipersonales “y yo quería que me
conocieran como gente de teatro, no sólo como bailarina”, le prestaron un libro
de monólogos cubanos y leyó uno que le gustó mucho, ‘El Currículum’, lo adaptó
a su vida como una sátira de todo lo que le había pasado, ganó el primer lugar
y se empezó a dar a conocer como actriz.
Fox la invita al Festival Cervantino
También trabajó con el escritor Carlos Hurtado, ya fallecido, a quien por cierto
admiraba mucho, y con Elba Capuchino, quien coordinaba El Barzón en Quintana
Roo, una obra relacionada con ese movimiento, la cual fue vista por Vicente
Fox, quien en ese entonces era gobernador de Guanajuato, le gustó y los invitó
al Festival Cervantino durante un mes, lo que calificó como una excelente
experiencia; de regreso, empezó a trabajar en el Teatro 8 de Octubre y en la
Casa de la Cultura.
Recuerda que le llamó un empresario que quería abrir una escuela de
teatro en un predio ubicado sobre las avenidas La Costa y Cobá, empezó a
dirigir la escuela, hicieron un pequeño teatro que llamaban Teatro Queso, Pan y
Vino, pero un año después cerró todo.
Siguió trabajando en la Casa de la Cultura y otros lados: dio clases en
La Salle, en Bachilleres II y seguía con su compañía; en el 2009 fue invitada
por el propietario del hotel Xbalamqué, Pepe Ancira, a crear allí el teatro del
mismo nombre, que lograron abrir con mucho trabajo y donde lleva diez años.
Poco a poco hicieron el escenario, su cabina, camerinos, pero sufrieron
un incendio en enero de 2018 por un fuego artificial que cayó en el techo de
palapa, algo que prefiere no recordar, pues perdieron casi todo y prácticamente
tuvieron que comenzar desde cero.
Una obra que le ha dado muchas satisfacciones se llama “Con Las Alas
Rotas”, sobre adicciones entre los jóvenes, y ya lleva casi cinco años con
ella, adaptándola y renovándola con distintos actores y actrices.
La Mujer Sola
“Tengo otro monólogo que me fascina, ese no lo escribí yo, es de Darío Fo, se
llama ‘La Mujer Sola’ y cuando lo conocí hace como 20 años me moría de la risa
porque lo presentaba un hombre vestido de mujer y era súper cómico, pero yo lo
quería hacer más duro, dramático, queríamos remarcar la situación de la mujer
vulnerable, me costó mucho trabajo porque yo soy de comedia pero también ganó
un primer lugar en el concurso de monólogos, he ganado becas, viajes, me ha ido
muy bien con ese monólogo”.
Considera que no es fácil hacer teatro en Cancún, a ella le tocó picar
piedra y se ha logrado mucho, a la gente le gusta ir al teatro, antes las obras
no duraban más de tres meses y ahora tiene temporadas de uno o dos años.
“Desafortunadamente no tenemos una escuela de teatro real, debería haber
escuelas de gobierno pero no las hay, he dado clases en primarias, secundarias,
preparatorias, en universidades y gracias a Dios tengo alumnos que ya son
directores en la Ciudad de México, son actores, otro que se fue Inglaterra,
otros a Estados Unidos y es muy bonito cuando los ves actuando y dirigiendo sus
compañías, es muy emocionante.
“Todos los que quieran hacer teatro deben tener disciplina, es muy
importante; a veces te pueden llegar chicos muy talentosos pero sin disciplina,
y a esos no los quiero”.
Gina dice que aún le falta mucho por crear y hacer, le gustaría escribir
más cosas, como un Don Juan Tenorio cómico, es un proyecto que no ha podido
concretar, y también readaptar el monólogo de “El Currículum” a esta época y
desde luego su objetivo es que el teatro en Cancún crezca más, que más gente
vaya al teatro.
“Vengan al teatro, la vida de teatro es muy bonita, hay gente que nunca
ha ido y piensan que es aburrido y no es cierto. Estamos haciendo teatro para
toda la gente, queremos que se diviertan al máximo, también hago tragedias,
pero son muy pocas, y si vienen seguro les va a gustar.
“Actualmente tenemos funciones durante noviembre, viernes y sábados a
las 8 de la noche de la obra ‘Pan de Muerto’, de humor negro, que dirijo y los
viernes a las 10 de la noche y sábados a las 8 de la noche tenemos ‘Princesas
Desesperadas’ donde actúo, entonces estaremos viernes y sábados de aquí hasta
el 14 de diciembre y regresamos en la segunda semana de enero.
“También tenemos ‘Drácula Gay’, un monólogo excelente con Luis Miguel
Cabrera, y tendremos una antipastorela que se llama ‘Jesús, María y José, José
José’, está excelente, el viernes 29 estrenamos también una pastorela en la
cual actúo y dirijo”.
Gina Saldaña tiene cuatro hermanas, ninguna se dedica al teatro, ella es
la menor; se considera ‘la loca de la familia’, pues las demás son muy serias,
una vive en Canadá, dos en la Ciudad de México y una más en Cancún.
LA SANTA PAZ, 2019
2018 ME QUIERNE VOLVER LOCO
PAN DE MUERTO, 2019
LA MUJER SOLA 2017






















































































































